viernes, 29 de enero de 2016

Interculturalidad, de la intención al foclor.

Intersección calles Newenche/Huillimapu
Complejo Asistencial Dr. Víctor Ríos Ruiz
(AKA Hospital de Los Ángeles)
Uno de los temas, honestamente no sé si de boga, pero definitivamente en constante prostitución y debate es el relacionado con la Interculturalidad. Y siendo francos, haciéndome cargo por supuesto de mis palabras, más prostituido que tomado en serio por la mayoría de quienes deberían, desde lo ético al compromiso laboral/político, defender su postura; donde el debate esperado más que ser asociado a una construcción de la aplicación efectiva del término, es una visión casi artesanal del concepto. Quizá mis palabras son injustas, y utilizar el termino prostituido (a parte de ofender a tan antiguo oficio), es un poco fuerte para ciertas almas sensibles. Podríamos decir entonces, que el término en cuestión ha sido víctima del noble, y cada día más común, acto de folclorizar algo; donde se hace sencillo utilizar abiertamente nombres, términos, ideologías, ceremonias, costumbres, etc... de carácter ancestral para ofrecerlas a la comunidad, a veces sin siquiera comprenderlas; sino que las vemos como un producto bonito, a veces barato, para llamar la atención y dar la impresión que aceptamos algo diferente, distinto, desconocido... ¡Pucha que somos lindos!

Pero bueno, antes de seguir con la idea, sería prudente comprender que entendemos por Interculturalidad; de hecho antes de ello... ¿Qué entiende usted por Interculturalidad?.

Piense un ratito... Es gratis.

¿Listo?, pues veamos. Si no está de acuerdo, comente.

En lo práctico, podemos verlo netamente como un proceso de diálogo y comunicación que resulta de la interacción entre representantes de culturas diferentes; teniendo estos un alto nivel de pertenencia, de identidad, para con la cosmovisión de origen que representa. Interacción que va más allá de lo geográfico, que es lo que tradicionalmente se piensa al hablar de interculturalidad, abarcando cualquier punto que difiera del otro, desde percepciones misma de la vida hasta formas de organizar la sociedad como tal. Es importante destacar que no necesariamente esta interacción incorpora lo colectivo, ya que puede darse desde un representante de cada una, hasta grupos masivos que intentan (intentan...) compartir y enriquecerse mutuamente. Lo que sí muchos autores concuerdan, como Madariaga, Bengoa, entre otros; es que deben ser representantes con conocimiento (idealmente alto) de su cultura originaria, aunque esto puede ser otro tema para debatir.

Usted dirá entonces ¡Eso pasa todos los días y siempre hay conflictos! ¡El diálogo no funciona! Bueno, eso es porque está acostumbrado a beber lo que los medios le dan como pan amasado y calientito con rica mantequilla casera ¡Cómo desayuno de la abuela! Si, lo sé, lo sabemos; en ocasiones se dará el conflicto, somos humanos después de todo; pero he ahí el detalle de lo que realmente se busca en la Interculturalidad: saber y aprender del otro, buscar el respeto y el vínculo a fin de que las posibles diferencias sean resueltas y aquellos que son partícipes del proceso logren una armonía en el coexistir, un equilibrio, una amalgama de pensamiento que enriquezca. Y he aquí lo novedoso y a la vez lo delicado de observar y desarrollar en el término, pues este proceso comunicativo implica que ninguna cultura esté por sobre la otra, es decir, no existe una visión impositiva de uno hacia el otro; sino una validación, acompañada de un mutuo respeto; lo que contribuirá a un diálogo sumamente enriquecedor, de construcción social pura a fin de llegar a una comprensión y sinergia entre estas (lo que pasó cuando los españoles llegaron a estas tierras... a no... esperen... no fue así...).

Ahora bien, antes de seguir es importante hacer hincapié que no tenemos que errar en comprender cultura con pueblo, con etnia, con civilización. Hablamos de cualquier expresión de la cultura, de la diversidad, de los pensamientos o tendencias, de la filosofía de vida y de acción, del género, del sexo. de los gustos, de los intereses, de lo que "nos mueve", del arte, de los grupos humanos, de toda forma en que el humano crea y se ocupa... uf...

A mi gusto, la Interculturalidad como tal... Suena bonito.

¿Y si suena bonito, significa que se hace? ¿Se observa el proceso bello de la interculturalidad en nuestro día a día, en nuestros trabajos, en nuestra forma de ver al otro y aceptarlo? Creo que esto es una pregunta compleja que no es malo de considerar en lo introspectivo, así que... Momento de reflexión personal.

Fragmento del Mural "Presencia de América Latina" de Jorge González Camarena.
Mural ubicado en la Universidad de Concepción, Región del Bío Bío, Chile.
Fotografía de Farosi, alojada en Wikipedia.
Ya. Espero haya sido un momento reflexivo glorioso con épicos tesoros para su inventario.

En lo personal, creo que no. Pero no por un desinterés o un desconocimiento de esta (creo...), sino pues, considero que existe un mal enfoque de lo que es la interculturalidad; razón por la cual utilizo la "metáfora" de prostituir el término, junto a folclorizar a las culturas que son diferentes a la nuestra, la chilensis, que a todo esto no es más que una mezcla de varias, vaaaarias añejas y modernas civilizaciones como tantas que se creen dueñas de la Tierra.

Como dijo una vez Pérez, "no olvidemos que somos colonos en estas tierras".

Quizá se podría decir que existe una "visión", una intención mejor dicho; de buscar una armonía, una convivencia entre las culturas que habitan, sin interferir necesariamente, donde es posible vivir en aceptación mutua, pero ¿ello acaso es interculturalidad? Claro que no pues; eso es simplemente eso, buscar vivir de manera amigable sin conocerse, sin permitir el encuentro, sin dar espacio al desarrollo del respeto, sin generar el diálogo horizontal con la comprensión mutua necesaria ni dar cabida a la sinergia final que requiere el proceso en lo general, conformado de esas etapas. En otras palabras: tú en tu metro cuadrado, yo en el mío.

"Interculturalidad" por Lokan
Con el tiempo, con la historia, creo que en Chile, obviamente también en mi ciudad; y he aquí donde va el trasfondo de esta entrada, la Interculturalidad se ha usado como uno de los diversos y variados escudos sacros y enormes para defenderse constantemente del reproche y el ojo crítico colectivo de la sociedad; para referir que tenemos compromisos institucionales y éticos donde incorporamos a otros, ajenos a nuestra cosmovisión pero bajo nuestras reglas; después de todo, somos una nación con leyes y nos vale madres que otros posean una visión propia de la vida. Un ejemplo claro es lo que ocurre en Los Ángeles con el pueblo Pehuenche, por decir algo, y extensivamente en la patria con el pueblo Mapuche en general. Podría tomar por ejemplo el caso de una madre de Alto Bío Bío a quien le obligan a bañarse después de dar a luz, o al niño que es víctima de bullyng en la escuela por tener los pómulos altos y el pelo medio chuzo, el joven que por escuchar rock es tildado de satánico, un largo etc...

La costumbre, o la conciencia quizá ante años de imponer nuestra visión, ha reforzado el acto de mantener nombres que son los "originales" de lugares habitados dentro del país, o bien denominar a un pueblo, una calle, una institución, un equipo de algo, etc... con nombres ajenos a la cultura propia a fin de demostrar de cierta forma el gran compromiso que existe con otras culturas (o ganar un voto), sin embargo en muchas ocasiones olvidamos lo que representa ese nombre, ese concepto. Asimismo, recordamos y celebramos nombres, fechas importantes (ya sea para y por la Independencia... o bueno, porqué sí) y desarrollamos actividades que son graciosas, divertidas para salir un poco de la rutina atenuante, lo que definitivamente no es malo; obviamente hay muchas instancias con ese propósito, tanto en nuestra cultura como en tantas otras. El punto está en comprender de que no todo es un chiste; y en ocasiones caemos en interpretar de pésima y coloquial manera, expresiones y manifiestos que para otros poseen un trasfondo diferente; quizá sagrado.

Quizá, no es malo tragarse los prejuicios, los estigmas, los miedos e intentar comprender al otro. Leer un poco más de la cuenta ¿Sabe que significa Newen o Bío Bío? ¿Sabe quién fue Lautaro? ¿Sabe de donde viene originalmente el Halloween? ¿Porqué celebramos la Navidad en Diciembre?.

Dar el primer paso hacia un mundo donde podemos dialogar y comprendernos, donde podemos ver al otro como un igual, como un hermano, como un ser con el que puedo construir perfectamente una amistad... no cuesta mucho.

En fin... esto es solo un texto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario